La Conferencia Episcopal Argentina presentó un informe en el
que critica la supuesta complicidad de "las fuerzas de seguridad,
funcionarios de la Justicia y políticos"
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Monseñor Arancedo, presidente del Episcopado Argentino
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La Iglesia advirtió hoy sobre el avance del narcotráfico en
el país, al asegurar que la Argentina "corre el riesgo" de tener una
situación similar a la de México y Colombia en ese sentido, y denunció que a
esta "situación de desborde se ha llegado con la complicidad y corrupción
de algunos dirigentes".
"La Argentina está corriendo el riesgo de pasar a una
situación de difícil retorno ", aseveró el presidente de la Comisión de
Pastoral Social, obispo Jorge Lozano, al leer el documento, titulado "El
drama de la droga y el narcotráfico".
El texto fue consensuado por el centenar de obispos que
participaron en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de la localidad
bonaerense de Pilar de la 166° Asamblea Plenaria del Episcopado argentino.
"Si la dirigencia política y social no toma medidas urgentes costará mucho
tiempo y mucha sangre erradicar estas mafias que han ido ganando casa vez más
espacio", alertó Lozano durante una conferencia de prensa.
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina,
José María Arancedo, sostuvo que "el tema del narcotráfico es como un
mancha que avanza", por lo que reclamó que esta problemática sea
"asumida políticamente por el Estado y que sea un tema prioritario".
En otro párrafo del documento, la Iglesia puntualizó:
"La sociedad a menudo sospecha que miembros de las fuerzas de seguridad,
funcionarios de la Justicia y políticos colaboran con los grupos
mafiosos". Lozano insistió que a raíz del avance del narcotráfico
"tenemos riesgo de ser una Argentina peor" y parecerse "a México
o Colombia".
Al respecto, Arancedo agregó: "No deseamos ser como
México o Colombia, ciertamente no lo somos, pero tengamos cuidado porque ya no
somos un lugar de paso sino de consumo".
En el escrito, la Iglesia reclamó políticas públicas
"de corto, mediano y largo alcance", al recordar que perseguir el
delito "es tarea exclusiva e irrenunciable del Estado". También,
expresó preocupación "por la desprotección de nuestras fronteras por la
demora en dotar de adecuados sistemas de radar a las zonas más
vulnerables".
Lamentó además que el organismo del Estado a cargo de las
"políticas públicas en esa materia, la Sedronar, lleve tantos meses si
tener un responsable designado".
Fuente: La Nación
